Dormiste tus ocho horas (más o menos), desayunaste tu licuado con avena (a la carrera), llegaste a clase o al trabajo puntual (milagrosamente) y… ya estás cansado otra vez. ¿Te suena? Pues no estás solo.
Muchos jóvenes hoy se sienten agotados sin razón aparente. Y no, no es que estén “malcriados”, “sin ganas de trabajar” o “demasiado frágiles”, como a veces se escucha.
La verdad es que el burnout o síndrome de agotamiento no distingue edades, y la generación más conectada y productiva de la historia lo está viviendo a una escala nunca antes vista.
¿Qué es el burnout y por qué está en boca de todos?
El burnout no es solo “andar cansado”. Es un estado de agotamiento emocional, mental y físico causado por el estrés crónico. Lo curioso es que, aunque durante años se asociaba con altos ejecutivos y gente con años de experiencia, ahora lo viven estudiantes, practicantes, freelancers y hasta quienes trabajan desde su cuarto.
El ritmo acelerado, la hiperconectividad, la presión por ser exitoso antes de los 30 y la incertidumbre constante están generando una especie de “fatiga existencial” en jóvenes de 18 a 30 años. Y sí, también influye no saber si podrás pagar el alquiler, tener un trabajo estable o comprarte ese café que cuesta más de lo que debería.
@milenio ¿Padeces #Burnout? El exceso de trabajo te está afectando. #salud #sabíasque #parati #tiktokinforma #MILENIO ♬ OH MY – Camino 84
Señales de que podrías estar quemándote (aunque todavía tengas pilas en el cuerpo)
Sientes que el domingo por la tarde ya estás ansioso por el lunes.
Pierdes la motivación por cosas que antes te encantaban.
Tu cuerpo te pide descanso, pero tu mente no se apaga nunca.
Estás irritable sin saber por qué.
Te preguntas si todo esto “vale la pena”.
¿Y ahora qué?
Lo primero: no estás mal por sentirte así. Lo segundo: no tienes que aguantarlo solo. Buscar ayuda, poner límites y darte pausas reales (¡de esas sin revisar el celular cada 5 minutos!) es clave.
También es válido decir “no puedo con todo” y bajarle un poquito al piloto automático.
La salud mental importa, aunque a veces parezca que nadie la toma en serio. Y sí, es posible que no sea solo la edad… sino todo lo que cargas encima.
