La técnica de barbacoa ahumada permite obtener carne tierna con sabor ahumado en 45 minutos de cocción, usando cortes económicos y fuego indirecto.
Cortes accesibles y cocción sin fuego directo
La receta utiliza tapa de asado o bondiola de cerdo cortada en trozos de 4 a 5 centímetros. Antes de llevar la carne a la parrilla, se pincelan los trozos con aceite de girasol y se condimentan con sal gruesa, pimienta negra, pimentón ahumado y ajo picado. La preparación requiere un reposo de 10 minutos antes de iniciar la cocción.
El método exige ubicar la carne lejos del fuego directo, siempre sobre calor indirecto, con la parrilla tapada o cubierta con una asadera para retener el humo. Para mayor aroma, la receta sugiere agregar astillas de madera previamente humedecidas sobre las brasas. La temperatura debe mantenerse media-baja durante 40 a 45 minutos, girando la carne a mitad del proceso.
Salsa y romero en los minutos finales
En los últimos 10 minutos de cocción, se puede pincelar la carne con salsa barbacoa ahumada de forma opcional. Asimismo, se recomienda incorporar una ramita de romero fresco sobre las brasas para sumar aroma en el tramo final. Una vez retirada del fuego, la carne debe reposar 5 minutos antes de servirse.
La receta rinde aproximadamente 4 porciones, aunque puede alcanzar hasta 5 comensales si se acompaña con guarniciones abundantes como ensaladas, papas o pan. Cada porción aporta, de manera estimada, 410 kilocalorías, 45 gramos de proteína, 24 gramos de grasa y 3 gramos de carbohidratos.
Conservación hasta dos meses en freezer
La carne cocida se conserva hasta 3 días en heladera dentro de un recipiente cerrado, y hasta 2 meses en freezer. Para recalentar, se aconseja usar horno o sartén tapada a fin de evitar que la carne pierda humedad.
Entre los consejos técnicos de la preparación, la receta indica controlar que el humo no sea excesivo para evitar sabores amargos, y no pinchar la carne durante la cocción.