En un emotivo episodio del podcast “Démosle Mujeres” de Banco Industrial, Andrea “Cookie” Torres compartió su extraordinaria historia de superación y transformación.
La mercadóloga y publicista guatemalteca, quien se autodefine como “un camaleón”, reveló cómo su batalla contra el cáncer de mama cambió radicalmente su perspectiva de vida y la impulsó a convertirse en activista, conferencista motivacional y figura destacada en la industria de la moda.
“Cookie Torres es alguien muy resiliente, soy sobreviviente de cáncer de mama”, expresó durante la entrevista con Keily Paiz, conductora del programa. Con once años de sobrevida, Torres ha transformado su experiencia en una plataforma para ayudar a otras personas, especialmente a través de la compra de prótesis mamarias para mujeres que han pasado por la misma situación.
El apodo que la ha acompañado desde su juventud tiene un origen curioso. “Desde el colegio dice la leyenda de que se desaparecían las galletas en las loncheras”, comentó entre risas. “Evidentemente, quizá alguna vez sí fui yo, y bueno, hasta hoy en día me siguen gustando las galletas”. Lo que comenzó como una broma escolar se convirtió en su identidad pública, al punto que muchos de sus seguidores desconocen su nombre real.
Andrea Tirres y su estilo de vida saludable
Torres, quien siempre llevó un estilo de vida saludable, enfrentó el diagnóstico con la misma sorpresa que muchos pacientes. “Siempre he sido una persona activa, con buena alimentación, súper saludable, entonces, no porque yo tenía una mala vida, pues, llegó al tema de ser cáncer”, explicó. Esta revelación desmitifica la idea de que solo personas con hábitos poco saludables pueden desarrollar la enfermedad.
El momento del diagnóstico quedó grabado en su memoria. “Yo no sé quién estaba más pálido, si yo o el doctor”, recordó. “El miedo es real, y pues, exacto, siempre he sido una persona deportista, sana, pero mi cuerpo no estaba sano”. Torres describió cómo durante aproximadamente dos años y medio recibió tratamiento de quimioterapia, un proceso que comparó con una “fumigación” que afecta tanto a células cancerígenas como a células sanas.
Quizás uno de los giros más impactantes en su historia ocurrió cuando, el mismo día que ella terminaba su tratamiento de quimioterapia, su madre le comunicó que también había sido diagnosticada con cáncer de mama. “Yo llamé a mi mamá, y le dije, mamá, celebremos, que yo estoy terminando mi quimioterapia… y ella calmamente me dijo, mira, no te vas a asustar, pero yo acabo de ser diagnosticada”, relató Torres.
Este evento transformó a Torres de paciente a cuidadora, invirtiendo los roles tradicionales entre madre e hija. La conversación que sostuvieron ambas reveló una profunda lección: “Hay que tener muchísimo cuidado con lo que uno quiere y uno anhela, siempre le pedí a Dios de que si tú te ibas a morir, yo quería compartir esta lucha contigo”, le confesó su madre. Hoy, nueve años después del diagnóstico de su madre, ambas se describen como “guerreras” que han superado juntas esta difícil prueba.
La experiencia con el cáncer no solo cambió su perspectiva personal, sino que también la llevó a desarrollar un activismo basado en tres pilares fundamentales: la detección temprana como clave para la sobrevida, el cuidado del cuerpo como “casa del alma”, y la consciencia del presente. “Regálense el mejor regalo hacia ustedes mismos. Agarren el mes de su cumpleaños y váyanse a chequear”, aconseja a sus seguidores.
Actualmente, Torres ha canalizado su pasión por la moda trabajando con la diseñadora Victoria Murga de País en la marca Haspe, donde lidera el equipo y participa en Fashion Weeks internacionales. Esta faceta creativa siempre estuvo presente en su vida: “Siempre mis hermanas siempre me dicen, ah, ya vas con tu pestaña postiza, tu lentejuela, y tu no sé qué”, comentó con humor.
Su mensaje final para las mujeres es contundente: “Vivan el hoy y el ahora, porque mañana no sabemos”. Torres invita a no postergar los pequeños placeres y a priorizar el autocuidado: “Primero ustedes, después ustedes, después también ustedes, y abrácense, abrácense a ustedes mismas”.
La historia de Cookie Torres es un testimonio de cómo las adversidades pueden transformarse en oportunidades para ayudar a otros y redescubrir propósitos de vida. Su cuenta de Instagram @lacukitorres se ha convertido en un espacio donde comparte su experiencia y continúa inspirando a miles de seguidores.