La salsa fría combina rúcula, tomates cherry, parmesano, ajo y nueces sin cocción. Rinde cuatro porciones y se conserva hasta cinco días en heladera.
Una salsa sin fuego que se prepara en minutos
El pesto de rúcula y tomates cherry no requiere ningún tipo de cocción: todo el trabajo lo realiza una procesadora en cuestión de minutos. La preparación total lleva 15 minutos, con solo 10 de trabajo activo.
La clave del resultado está en no excederse con el procesado. El pesto debe conservar textura, con pequeños trozos visibles, y los ingredientes deben ser frescos y de buena calidad, especialmente el aceite de oliva extra virgen, que es la base de la salsa.
Ingredientes para cuatro porciones
| Ingrediente | Cantidad |
|---|---|
| Rúcula fresca (lavada y escurrida) | 2 atados / aprox. 150 g |
| Tomates cherry | 150 g |
| Queso parmesano rallado | 50 g |
| Nueces o piñones | 40 g |
| Dientes de ajo | 2 |
| Aceite de oliva extra virgen | 80 ml |
| Sal y pimienta negra | A gusto |
| Jugo de limón (opcional) | 1/2 unidad |
Paso a paso de la preparación
Lavar bien la rúcula y los tomates cherry. Secar la rúcula con papel de cocina para que el pesto no quede aguado. Cortar los tomates al medio y retirarles el exceso de semillas con una cuchara pequeña para evitar que la salsa quede demasiado líquida.
Colocar en la procesadora la rúcula, los tomates, el ajo, las nueces o piñones y el parmesano. Procesar a pulsos cortos hasta obtener una pasta gruesa. Con el motor en marcha, incorporar el aceite de oliva en hilo fino y continuo hasta lograr la consistencia deseada.
Probar y ajustar sal, pimienta y, si se desea más frescura, agregar el jugo de limón. Si se usa sobre pasta caliente, reservar dos o tres cucharadas del agua de cocción para integrar el pesto sin que se corte.
Valores nutricionales estimados por porción
| Nutriente | Cantidad |
|---|---|
| Calorías | 210 kcal |
| Grasas totales | 19 g |
| Carbohidratos | 4 g |
| Proteínas | 6 g |
| Fibra | 1,5 g |
Conservación en heladera y freezer
En heladera, el pesto se mantiene hasta cinco días en un frasco de vidrio hermético. Para evitar la oxidación, se recomienda cubrir la superficie con una fina capa de aceite de oliva antes de tapar.
En freezer resiste hasta tres meses. Se puede congelar en cubetera para usar porciones individuales según necesidad y descongelar en heladera la noche anterior.
